`No pienses en un elefante´, lo dice el propio Lakoff en el prólogo del libro, es “una guía práctica tanto para ciudadanos activistas como para cualquiera que tenga un serio interés por la política. Avisa el autor: “Para que los demócratas puedan ganar en el futuro, el Partido tiene que ofrecer al país una visión moral clara, una visión común para todos los progresistas”. El libro fue publicado con motivo de las elecciones en USA de 2004.
Cuando George Lakoff escribe `No pienses en un elefante´ ya se había desarrollado, sobre todo en Estados Unidos, cuna de las grandes aportaciones a la red, una notable cantidad de blogs de carácter político que influían, en cierta medida, en la opinión pública norteamericana. Sin embargo, Lakoff apenas hace referencia a estos nuevos medios o herramientas de comunicación y se centra en la potencia de los medios de comunicación tradicionales: prensa y TV, fundamentalmente.
En el año 2008, cuatro años después de las elecciones que dieron su segunda victoria a George W. Bush, Obama asume la presidencia de EE.UU. después de una campaña que será recordada y estudiada por ser la primera en que el uso masivo e inteligente de las redes sociales –en las cuales podemos encuadrar el universo bloguero- movilizó conciencias y modificó el rumbo de las cosas. Obama, dicen algunos, es el primer presidente de la era del Social Media.
El `Yes, we can´, ocupó las redes sociales. La política 2.0 se hizo realidad y la blogosfera, claro está, no se mantuvo al margen, empezando por el blog del propio candidato: http://www.barackobama.com. El activismo al que se refería Lakoff y el lenguaje que recomendaba utilizar para romper el universo mediático republicano se hizo, en cierta medida, realidad con la eclosión de este nuevo `redicalismo´, si se me permite el neologismo, convertido en clicktivismo efectivo, real, movilizador… Según Jascha Franklin-Hodge, de Blue State Digital: “La campaña comprendió el poder de Internet para que la gente participara en el proceso en una magnitud nunca vista antes”.
En un artículo de Núria Almiron sobre los weblogs políticos, se afirma que “las consecuencias políticas de este tipo de publicaciones ya han tenido una influencia notable en la vida real”. La autora se refiere, seis años antes del fenómeno Obama, al cambio de liderazgo en el Senado estadounidense en diciembre de 2002. Así pues, lo que está claro es que los blogs han entrado en la arena política para quedarse, y en Estados Unidos, antes que en cualquier otro lugar, los partidos políticos financian ya con publicidad los blogs más exitosos.
¿En qué medida Lakoff es relevante para modificar el lenguaje que se usa en la red? ¿Continúan siendo valiosas sus aportaciones para que el marco de pensamiento deje de ser patrimonio exclusivo del pensamiento conservador? A mi juicio, lo mismo que son válidos los avisos del escritor estadounidense a los profesionales de la comunicación para que sean conscientes de su responsabilidad; también estas mismas precauciones son útiles para los blogueros que se acercan a la red con el ánimo de informar sobre la actualidad política, social, económica…
La blogosfera es un universo en expansión, si bien se ha producido un tamizado, tras la explosión inicial, que se ha orientado hacia la calidad de las fuentes frente a la cantidad de la oferta, inabarcable, de la web. Consecuentemente, hoy existen blogueros de cabecera, `influencers´ profesionales que han sabido situarse, elegir su `target´, escoger sus fuentes y ofrecer la información que esperan sus seguidores. En definitiva, adquirir credibilidad, el gran déficit 2.0.
Estos influenciadores producen opinión y, entre otras, opinión política. Muchos son periodistas que, provenientes de los medios de comunicación tradicionales, se han incorporado a la web. Otros, los más, son `nativos digitales´ que saben usar las herramientas disponibles. A los blogs, suman las redes sociales como facebook o twitter, con personalidad propia, pero que añaden sus potencialidades a la red de blogs, su efecto multiplicador, exponencial.
En la blogosfera encontraremos pues todo tipo de información, y la realidad hipertextual nos llevará hacia lugares nunca imaginados cuando nos lancemos a explorar determinados conceptos o a profundizar en las entrañas de un tema de actualidad. Por eso la lectura de Lakoff es relevante, tanto para los practicantes activos del blogging, como para aquellos que se conforman con su mero consumo. Todos deben, debemos, tomar conciencia de que el lenguaje no es gratuito, que se ha de evitar que el monopolio del pensamiento esté en manos de unos pocos, fruto de la construcción de un marco de interpretación del mundo, frente al cual, a poco que nos descuidemos, estaremos inermes.
En el año 2008, cuatro años después de las elecciones que dieron su segunda victoria a George W. Bush, Obama asume la presidencia de EE.UU. después de una campaña que será recordada y estudiada por ser la primera en que el uso masivo e inteligente de las redes sociales –en las cuales podemos encuadrar el universo bloguero- movilizó conciencias y modificó el rumbo de las cosas. Obama, dicen algunos, es el primer presidente de la era del Social Media.
El `Yes, we can´, ocupó las redes sociales. La política 2.0 se hizo realidad y la blogosfera, claro está, no se mantuvo al margen, empezando por el blog del propio candidato: http://www.barackobama.com. El activismo al que se refería Lakoff y el lenguaje que recomendaba utilizar para romper el universo mediático republicano se hizo, en cierta medida, realidad con la eclosión de este nuevo `redicalismo´, si se me permite el neologismo, convertido en clicktivismo efectivo, real, movilizador… Según Jascha Franklin-Hodge, de Blue State Digital: “La campaña comprendió el poder de Internet para que la gente participara en el proceso en una magnitud nunca vista antes”.
En un artículo de Núria Almiron sobre los weblogs políticos, se afirma que “las consecuencias políticas de este tipo de publicaciones ya han tenido una influencia notable en la vida real”. La autora se refiere, seis años antes del fenómeno Obama, al cambio de liderazgo en el Senado estadounidense en diciembre de 2002. Así pues, lo que está claro es que los blogs han entrado en la arena política para quedarse, y en Estados Unidos, antes que en cualquier otro lugar, los partidos políticos financian ya con publicidad los blogs más exitosos.
¿En qué medida Lakoff es relevante para modificar el lenguaje que se usa en la red? ¿Continúan siendo valiosas sus aportaciones para que el marco de pensamiento deje de ser patrimonio exclusivo del pensamiento conservador? A mi juicio, lo mismo que son válidos los avisos del escritor estadounidense a los profesionales de la comunicación para que sean conscientes de su responsabilidad; también estas mismas precauciones son útiles para los blogueros que se acercan a la red con el ánimo de informar sobre la actualidad política, social, económica…
La blogosfera es un universo en expansión, si bien se ha producido un tamizado, tras la explosión inicial, que se ha orientado hacia la calidad de las fuentes frente a la cantidad de la oferta, inabarcable, de la web. Consecuentemente, hoy existen blogueros de cabecera, `influencers´ profesionales que han sabido situarse, elegir su `target´, escoger sus fuentes y ofrecer la información que esperan sus seguidores. En definitiva, adquirir credibilidad, el gran déficit 2.0.
Estos influenciadores producen opinión y, entre otras, opinión política. Muchos son periodistas que, provenientes de los medios de comunicación tradicionales, se han incorporado a la web. Otros, los más, son `nativos digitales´ que saben usar las herramientas disponibles. A los blogs, suman las redes sociales como facebook o twitter, con personalidad propia, pero que añaden sus potencialidades a la red de blogs, su efecto multiplicador, exponencial.
En la blogosfera encontraremos pues todo tipo de información, y la realidad hipertextual nos llevará hacia lugares nunca imaginados cuando nos lancemos a explorar determinados conceptos o a profundizar en las entrañas de un tema de actualidad. Por eso la lectura de Lakoff es relevante, tanto para los practicantes activos del blogging, como para aquellos que se conforman con su mero consumo. Todos deben, debemos, tomar conciencia de que el lenguaje no es gratuito, que se ha de evitar que el monopolio del pensamiento esté en manos de unos pocos, fruto de la construcción de un marco de interpretación del mundo, frente al cual, a poco que nos descuidemos, estaremos inermes.
La ciencia cognitiva nos enseña que no basta con activarse en red. “Los progresistas”, afirma Lakoff, “saben que tienen que invertir en medios de comunicación”. Por extensión, hablamos ahora también de la blogosfera y del universo 2.0. “Lo que no suelen saber”, hace hincapié Lakoff, “es que tienen que invertir en el enmarcado y el lenguaje”. Y eso, nos descubre el autor “es cosa de lingüistas y de científicos cognitivos”. Se trata, en resumen, y no es poca cosa, de modificar tu propio marco de referencia.
(Esta entrada es una recreación de un texto para la evaluación de la asignatura de `Escrituras hipertextuales´ del Grado de Humanidades de la UOC).
(Esta entrada es una recreación de un texto para la evaluación de la asignatura de `Escrituras hipertextuales´ del Grado de Humanidades de la UOC).













