A estas alturas de la película es más que evidente que el publicar en un blog no es sinónimo de relevancia. Enric Bruguera, en su obra Los blogs, ofrece una serie de consejos acerca de cómo lograr que tu bitácora -personal, colectiva, corporativa...- alcance el éxito que se espera.
La red es casi infinita. En particular, la blogosfera ha alcanzado unos números que no permiten pensar que la mera existencia de un blog suponga otra cosa que ocupar un espacio minúsculo en el universo de la red. Así pues, hay que seguir una estrategia que nos acerque al fin que nos hemos propuesto: Conseguir la relevancia entre el público que nos hemos fijado como objetivo. Nuestro target, si hablamos en términos de marketing.
Bruguera destaca entre las tecnologías de interacción y las estrategias de comunicación y relación: la actualización, el estilo, los canales de comunicación, enlaces de hipertexto, la sindicación de contenidos, retroenlaces, enlaces recomendados... Todos estos aspectos son, sin duda, fundamentales a la hora de lograr nuestros fines. Sin embargo, hoy existen nuevos elementos tan o más importantes que conviene tener en cuenta: las redes sociales, el posicionamiento -SEO y SEM- y la analítica web.
No es intención de este post profundizar en cada uno de estos aspectos, pues no estoy ni cualificado ni, consecuentemente, en condiciones de suplantar a los expertos en estas materias; pero si al menos de reflexionar acerca de cómo ha cambiado el panorama de la búsqueda de la relevancia y de la reputación en la web durante los últimos años.
El bloguero debe de saber que las redes sociales -facebook, twitter o linkedin- por citar algunas de las que mejor funcionan en este país, se pueden convertir en las mejores aliadas para lograr que nuestros post adquieran la audiencia que buscamos. Cada red social tiene sus características y no producen el mismo tráfico, ni de la misma forma. Conviene saber que los resultados, además, no son inmediatos, pero sí, a la larga, muy relevantes.
En cuanto al posicionamiento, existen técnicas ya muy desarrolladas para que nuestra página logre ascender en los buscadores, de tal forma que si alguien espera encontrar una información relacionada con la materia sobre la que trata nuestro blog el buscador situará la página entre las primeras referencias. En un universo casi infinito, los buscadores, fundamentalmente Google, son nuestro mejor socio o el gran enemigo, depende de nuestra pericia. Cabe incluso la posibilidad de pagar por mejorar nuestra posición en el buscador, gracias a lo cual el blog aparecerá en los enlaces patrocinados, sobre las referencias gratuitas o a su derecha.
Por último, y sin ánimo de ser exhaustivo, el recurso de la analítica es fundamental. Cómo si no sabremos del éxito de nuestra página... La analítica se ha transformado en una ciencia en la que las empresas están invirtiendo muchos recursos y conocimiento. Al fin, saber quiénes son y cómo se comporta nuestro público es fundamental para satisfacer sus expectativas o adecuarse a sus demandas. Avinash Kaushik puede ser una gran referencia para comenzar nuestra inmersión en la analítica 2.0.

El SEO ese gran acrónimo y por el cual, muchos pierden la cabeza. Lo bueno y lo malo de internet hoy en día, es que alguien con capacidad tecnológica es posible que disponga de más repercusión que alguien con capacidad intelectual. Me recuerda a épocas pasadas, donde los raros eran los intelectuales y los listos eran los fanfarrones...
ResponderEliminarHola de nuevo Alberto:
ResponderEliminarTienes razón en que hay interesantes webs y reflexiones de gran valor que caen en saco roto a causa de su invisibilidad en la red. Por eso, en este post, quería añadir datos que en el libro de Bruguera no se recogen, quizás porque cuando escribió el texto aún no se habían extendido las prácticas a las que hago referencia en mi entrada.
Saludos y gracias por tu comentario